[Texto publicado en el Boletín de Información Sexológica nº 58 de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología (AEPS)]
La presencia cada vez mayor de inmigrantes en España, especialmente a partir del año 2000, hasta llegar al 11% de la población en 2008, según el censo del Instituto Nacional de Estadística, ha llevado a prestar una atención creciente a las características de este sector de la población. En lo tocante a la sexualidad, sin embargo, la dedicación ha sido menor y a rebufo de los temores sociales habituales como el número de abortos, un 30% de los cuales en 2007 se dieron en mujeres inmigrantes, según los datos del Ministerio de Sanidad.
La anticoncepción y las infecciones de transmisión genital, de hecho, son los núcleos de atención prioritaria. Una muestra de ello es la publicación de “La juventud inmigrante en España: Comportamientos sexuales y propuestas para la prevención de riesgos” (2007) de Isabel Serrano Fuster, editado por el Instituto de la Juventud.
Centrado en el sector GLBT, la asociación bilbaína Aldarte ha publicado el manual “Gays, lesbianas y transexuales inmigrantes: Reflexiones para una buena acogida” (2007) con el objetivo de visibilizar la orientación sexual como una de las variables que influyen en la integración social.
Explorar las características de las mujeres que emigran por razón de su orientación sexual es en lo que se centra el artículo de la revista Mugak,“Inmigración y lesbiasnismo: Dos realidades no tan lejanas” (2008), publicado por Inmaculada Mujika.
Desde una perspectiva más sexológica, Ana Belén Carmona, Carlos de la Cruz y María Victoria Ramírez han proporcionado algunas “Claves para aproximarse a la sexualidad de las personas inmigrantes” (2007), editado por la Unión de Asociaciones Familiares, y ya no disponible en su página web. Lo esencial del texto puede encontrase en Adimeco.
Echo en falta -ignoro si existen o no he sabido encontrarlos- materiales más elaborados y desde una perspectiva menos asistencial y más comprensiva. Sería interesante estudiar la transformación de la sexualidad a resultas de la inmigración: su relación con el lenguaje; las nuevas posibilidades que se abren, especialmente a las mujeres, al tener un empleo pagado y ampliar su educación; la confrontación entre valores (p.ej., virginidad, promiscuidad) distintos; en fin, el manejo biográfico de dos modelos eróticos (el del país de origen y el de destino) no siempre coherentes.
Juan Lejárraga Vera




